Pep Guardiola y sus jugadores se han convertido en el primer equipo de fútbol español que logra el triplete (Liga, Copa del Rey y Champions League) el mismo año. A los que nos gusta el fútbol no podemos sino admirar dos cosas de este joven e inexperto entrenador: su buena calidad técnica futbolística en sus años como jugador del Barça y su buen manejo de “los elementos intangibles del fútbol” en su primer año como entrenador de fútbol profesional en un equipo de primera división. Y eso que comenzó repleta de dudas su andadura como entrenador: no hay que recordar mas que el caso Leo Messi (que se marchó a jugar con la selección argentina las Olimpiadas de Pekín), el declarar como transferibles a Deco, Ronaldinho y Etoo, y su primera derrota en liga con el Numancia.¿Pero que pasó a partir de ahí?. ¿Y qué es eso de “los intangibles del fútbol”?. Lo difícil ha sido transmitir a una plantilla de veintitantos jugadores cuál era la misión compartida por todos ellos para poder alcanzar la misión de su club, qué valores (sacrificio, humildad, entrega,...que al fin y a la postre se convierten en la forma de ser y actuar) debían desplegar para alcanzar los objetivos propuestos, y desarrollar al máximo el sentido de pertenencia de toda la plantilla: tanto de los que juegan como de los que no juegan.
Hay que reconocer el logro de este joven entrenador, que no es otro que el conseguir “el compromiso de sus futbolistas” con el proyecto que traía consigo. Incrementar el equilibrio y la complementariedad (contar con la gente de la cantera y buscar sólo cuatro o cinco fichajes), potenciar el crecimiento de sus jugadores mediante el trabajo y esfuerzo diario en los entrenamientos (demostrarles cómo lo podían conseguir), dar sentido a la contribución de cada jugador, desarrollar la voluntad de cooperar con un objetivo de cooperación, etc...
Su discurso gozaba de contenido, credibilidad, coherencia y urgencia. Había que ganar y conquistar títulos. Se ha convertido en un líder dentro del vestuario ejemplar en su compromiso hacia la misión del club, y que ha sabido generar confianza entre sus jugadores y colaboradores. Ha sabido transmitirles para qué querían ser los mejores. Priman los resultados como “equipo” y no las “recompensas individuales”.
Como vemos, en la vida es posible alcanzar “objetivos y éxitos”, “desarrollando un buen juego de ataque” , siendo capaz de “comprometer a un equipo de colaboradores y jugadores”, y cómo no, transmitiendo en cada minuto de nuestro trabajo “la ilusión por la eficacia y la eficiencia”. Entonces, los objetivos a corto plazo se convierten en el leit motiv de nuestra vida, (vuelve el hambre por ganar partidos todos los domingos, por querer jugar, por querer ir convocado a los partidos,..), y cómo no, el medio y largo plazo comienzan a ser una consecuencia directa e inmediata del día a día.
Y a modo de reflexión, ¿cuántos excelentes profesionales o directivos que llegan con ilusión y comprometidos cada día a su puesto de trabajo (entrenamiento diario), se desmotivan por la incompetencia de “su entrenador”?.
Evidentemente, el presidente del Barça, y el secretario técnico, pueden estar realmente satisfechos de los logros alcanzados con su apuesta por este joven entrenador Se ha alcanzado “la misión” y los “objetivos” del club, el socio está satisfecho y en las vitrinas hay 3 trofeos que cualquier aficionado al fútbol querría para su equipo.
Como el otro día me comentaba un buen cliente, el fútbol es un deporte de once millonarios contra once millonarios. ¡Enhorabuena Pep porque nos has demostrado que hasta los mejor pagados saben luchar, trabajar, motivarse para alcanzar metas!. Más empresas deberían contar con directores generales o directivos con tu forma de pensar.




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Comentarios
Intentando aportar algo más a la respuesta de Amalia a la pregunta de Kike, creo que el compromiso también se consigue transmitiéndole a la gente su responsabilidad en la obtención de los objetivos comunes. Además, las personas deben tener un cierto margen de autonomía que les permita tomar sus propias decisiones, deben sentir que son dueñas de sus circunstancias y que, dominándolas han puesto su granito de arena para el avance y éxito de la Organización. Que duda cabe que esto requiere de un gran esfuerzo comunicativo "hacia abajo" y la precisión suficiente para saber cuándo y cómo reforzar positivamente a la plantilla si muestraran tal compromiso.
Me gustaría dejar una reflexión. Desde mi punto de vista, coseguir lo que Pep Guardiola ha conseguido es más fácil si lo haces después de una situación de "crisis", pero ¿qué hay después del éxito conseguido? ¿será capaz de mantener el compromiso de sus jugadores?
Desde mi punto de vista y contestando a la pregunta de Quique, impulsar el esfuerzo paso a paso pero de forma perseverante, transmitir la confianza necesaria en que se pueden conseguir los mejores resultados, el refuerzo ante los éxitos y el apoyo y la exigencia ante los fracasos, son aspectos que facilitan el compromiso de las personas con un proyecto compartido.
Pero, ¿qué herramientas, crees tú, que son las más adecuadas para gestionar el compromiso de los equipos?
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