Ya estamos en 2010. El calendario de INMERCO de este año está cargado de propuestas para leer, mirar, escuchar, disfrutar; ejercicios para agilizar la mente, acertijos y pensamientos parelelos.
Cartas de parados, inmigrantes, hipotecados, entre otros muchos, denuncian ciertas injusticias de la vida cotidiana; las respuestas de Dios, del dios de Sebastián y Sayeras, rezuman emociones contrarias a las de sus emisores