En estos tiempos de crisis la primera medida que adopta la empresa, es echar mano a la tijera y empezar a recortar gastos, incluyendo, como no, los de personal, es decir despedir a personas, que incluso en algunos casos tienen una larga trayectoria profesional y una valía contrastada.
Esta claro que cuando se producen caídas de ventas del 30, 40 y 50 por cien, es difícil continuar sin reestructurar la plantilla, no obstante hay casos en los que no se dan estas situaciones tan drásticas y la medida es la misma.
Estas medidas no siempre estas justificadas y pueden acarrear efectos perniciosos para la empresa .Conviene pues, reflexionar antes de tomar decisiones que a medio plazo pueden suponer un "ceda el paso" a nuestra competencia.
Hay sectores que han sufrido una fuerte recesión y es evidente que la "tarta" se ha reducido y por tanto tocamos a un pedazo más pequeño, aunque hay quien se resiste a disminuir su parte y hace una apuesta por mantenerla o agrandarla, claro que, para que esto se produzca alguien tiene que reducir aún más su porción o quedarse sin ella. Dicho en otras palabras cuando todo el mundo hace gala de reducciones y reestructuraciones los más avispados y valientes se lanzan a la conquista del mercado y a tomar posiciones apostando por la conquista de los clientes que otros dejan medio desatendidos.
Es necesario realizar un análisis serio y profundo del sector en el que operamos y ver las posibilidades de crecimiento de nuestra actividad aunque sea a costa de nuestros competidores y afrontar proyectos que pueden consolidarnos para el futuro cuando la situación actual se estabilice.
La opción del recorte, esta ahí pero sabemos que tiene un límite y que supone unos costes más allá de la propias indemnizaciones.
En situaciones como las actuales hay que, por lo menos, intentar buscar alternativas, buscar soluciones a veces poco ortodoxas e invitar a los equipos a que aporten sus conocimientos y experiencia para conseguir vías nuevas para conseguir incrementar nuestra actividad, convertir a todos en vendedores, tanto al personal de administración como de otros departamentos. Esta opción supone un enfoque diferente y siempre genera una actitud más positiva y comprometida de las personas, y si al final hay que recurrir a la reestructuración, tanto el empresario como las personas de su equipo tendrán la conciencia tranquila de haber agotado todas las posibilidades a su alcance. La opción directa de la reducción de plantilla sin más, muchas veces conduce al desánimo y a acabar con aquello de " el último que apague la luz".
Como en tantas otras cosas, mantener el equilibrio es lo difícil. Ese equilibrio que garantice la viabilidad de la empresa sin renunciar a conquistar mercado y a conseguir incrementar las ventas. Lo que esta claro es que la reducción de costes puede aportar sus resultados a corto plazo, pero sin perspectivas de crecer la viabilidad de la empresa también está en entredicho.



2012 a new year with a lot of challenges... Our International team is ready for a brand new year that, despite the global crisis, brings lots of oportunities. Together with our partners in UK, Sweden, Italy, Romania, Netherlands and France, we are ready to deliver our services all across EMEA.
Enrique L. Belenguer comparte, en su blog, reflexiones sobre el crecimiento del capital humano y la competitividad.


Comentarios
Como bien dices, la empresa no puede prescindir del talento y mucho menos en una coyuntura como la actual, lo que sucede es que llevados por el afán de recortar gastos rápidamente se prescinde de él, sin pensar que el talento de las personas es una herramienta que bien utilizada puede darnos un diferencial competitivo que nos ayude a salir más rápidamente de la actual entorno de crísis.
El fondo del artículo es muy interesante, recortar posibilidades o oportunidades no es la mejor opción. Recortar y obtener ventaja sobre los competidores o satisfacer a los clientes es necesario.
La creatividad para analizar las oportunidades, dar forma a nuevos proyectos en la empresa que esten en línea con el entrono actual. Considerar que la empresa no es una unidad estanca, ver a competidores como aliados que pueden fortalecer nuestras debilidades o nos pueden ayudar a aprovechar nuevas oportunidades. Ver en nuestros clientes necesidades no cubiertas y, de forma eficaz, plantearles soluciones. Adelantarse a sus necesidades.
En un entonol, tan limitativo, con falta de recursos y con necesidades imperantes de acertar en las decisiones, el talento y la profesionalizac ión en la empresas es un bien que no se debe malgestionar, debe ponerse a trabajar en su beneficio. Los costes, como bien decias, tiene una contrapartida que son los ingresos. Manuel Abad
Precisamente en estos momentos de incertidumbre, es cuando más se necesita poner en marcha las capacidades de todos los trabajadores en la busqueda de nuevas alternativas a los negocios, lo que sucede es que, en muchas empresas no se quiere, o no se sabe hacer
En muchos casos la apatía o el abatimiento se transmite muy facilmente al personal y los dirigentes no saben (y menos con el ejemplo) motivar a la gente.
En fin, espero que esta crisis pase pronto para todos.
Saludos
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