Hoy en día, la fuerza comercial es uno de los pilares fundamentales de las empresas.
De ella depende en gran medida el crecimiento de las ventas, ya sea a través de la captación de nuevos clientes como a través de la fidelización y retención de los clientes actuales.
Son la cara visible de la empresa. Y si bien el producto, el precio y la presencia comercial en los principales canales de distribución son importantes; son las personas las que construyen la confianza de los clientes, generan los vínculos con ellos y aportan el valor añadido, conocen sus necesidades, su posición en el mercado o cómo actúa su competencia.
Su misión ya no es solo ofrecer al cliente el producto que satisface sus necesidades, sino hacer que se sienta bien con él, provocarle sensaciones y emociones. Un cliente necesita sentir que nos preocupamos por él; espera sentirse importante, apreciado.
El Marketing experiencial nos dice que la compra es el resultado de una emoción; si es positiva, el cliente comprará, si no lo es, acudirá a la competencia. La compra cada vez es menos racional, ha pasado a convertirse en algo subjetivo e irracional, pasando a ser determinante el factor emocional.
Estas emociones se transmiten a través del producto, del servicio, de los locales, de la publicidad, de la marca; pero también a través de factores relacionales, vivencias y experiencias del cliente con nuestra empresa, con nuestro personal. Y a veces, la forma más simple es con una grata sonrisa del comercial, o con una llamada que nos recuerda que somos importantes para su empresa.
Es fundamental conocer las necesidades emocionales de los clientes potenciales y saber cuáles de ellas cubren nuestros productos o servicios. Buscar ventajas competitivas basadas en la diferenciación e implicación emocional de los clientes y en la creación de experiencias positivas ligadas a la empresa.
Y en esta búsqueda, los comerciales tienen un papel fundamental puesto que son los que mejor conocen a los clientes, deben participar en las decisiones de producto y en la estrategia comercial de la empresa. Porque pueden aportar una gran riqueza de información cualitativa a la que no vamos a poder acceder nunca a través de otras fuentes. Ni siquiera los mejores CRMs del mercado pueden llegar a recoger las percepciones más profundas de los clientes sobre nuestro producto o nuestra empresa.
Por tanto, debemos plantearnos ¿estamos aprovechando al máximo la información que nos aporta la fuerza comercial?, ¿utilizamos su conocimiento y experiencia para diseñar estrategias comerciales que generen compromisos con el cliente?, ¿lo valoramos y remuneramos al igual que hacemos con las ventas o las visitas?



2012 a new year with a lot of challenges... Our International team is ready for a brand new year that, despite the global crisis, brings lots of oportunities. Together with our partners in UK, Sweden, Italy, Romania, Netherlands and France, we are ready to deliver our services all across EMEA.
Enrique L. Belenguer comparte, en su blog, reflexiones sobre el crecimiento del capital humano y la competitividad.

