Menu
A+ A A-

COOPERATIVISMO: LA IDENTIDAD COMO ARMA COMPETITIVA.

enricEl cooperativismo como modelo de organización empresarial aporta unos valores diferenciales respecto a las empresas de capital, entre ellos cabe destacar que los propietarios de la cooperativa son todos sus socios que hacen una aportación igualitaria al capital social. El principio que impera en estas sociedades es “un socio un voto”. Podríamos seguir desgranando cada uno de los principios cooperativos que dan testimonio de esas diferencias entre empresa cooperativa y empresa de capital, pero la cuestión que nos preocupa es, si estos aspectos diferenciales aportan valor en una economía de mercado.

En primer lugar hay que decir que los mercados en general y en abstracto no hacen distinciones y lo que valoran es el producto, el servicio y el precio que ofrece cualquier operador en comparación con sus competidores y finalmente eligen la mejor opción.

¿Quiere decir esto que los principios y valores cooperativos no son apreciados por el consumidor?. ¿Que un proyecto con unos planteamientos de carácter social y con una distribución mucho más justa de la riqueza generada, no cuentan con el favor de los ciudadanos?.

La respuesta a estas preguntas no es tan sencilla como un sí o un no. La complejidad de la respuesta viene dada porque no se puede hablar con carácter general, si a cualquiera pueden parecernos loables los principios que guían la constitución y funcionamiento de las cooperativas, esto no es suficiente para conseguir la adhesión de los clientes. El cooperativismo tiene que ser competitivo, ofrecer productos y servicios con un nivel de calidad y precio que puedan concurrir con la de los competidores de su sector. Esto supone disponer de equipos con un alto nivel de profesionalidad y en permanente actualización. Por otra parte y en función del sector también es imprescindible adquirir el tamaño suficiente para mantener la capacidad competitiva.

Este último aspecto, el de la dimensión, ha sido una tema de debate y discusión en mucho sectores cooperativos, en alguno de ellos ( el cooperativismo de consumo) ha supuesto el ser o no ser, es decir, han desaparecido la mayoría de cooperativas de consumo en España, por falta de crecimiento o integración para conseguir su viabilidad. Hemos visto ejemplos en los que se ha preferido desaparecer o ceder la actividad a empresas de capital antes que integrarse en un proyecto cooperativo ya consolidado y de mayor entidad. Como decía, este es el caso del cooperativismo de consumo en el que quedan solo tres grandes proyectos en España, Eroski, Consum y Abacus.

Esta cuestión esta de plena actualidad en el cooperativismo agroalimentario y en los próximos meses veremos movimientos dirigidos a concentrar actividad y adquirir volumen para mejorar la capacidad de competir y para adquirir la entidad necesaria que permita hablar de tu a tu a los grandes distribuidores.

En resumen la viabilidad de muchas cooperativas incluso la supervivencia en algunos sectores económicos del cooperativismo pasa por la concentración, por optimizar el tamaño, para permanecer en el mercado.

Volviendo a la cuestión planteada más arriba, de si los valores diferenciales del cooperativismo son capaces de conseguir la adhesión de los ciudadanos, aportando nuevos clientes y fidelizando a los que ya lo son, creo que por su origen y contenido estos principios, conectan con los valores humanistas, anteponiendo la persona por encima de cualquier otro elemento.

El problema es que estos valores no llegan de forma clara a la sociedad en general y los consumidores en particular, hace falta una comunicación o porque no decirlo un marketing cooperativo capaz de transmitir los aspectos diferencias de las cooperativas, para que sean percibidos en la relación cotidiana con el socio o cliente. Creo que ha habido un exceso de celo, en algunas cooperativas, en ser una empresa eficiente olvidándose de los aspectos esenciales que le distinguen de otras empresas de capital, es verdad que hay que ser eficientes para poder competir pero no es menos verdad que ello no es contradictorio con desarrollar los valores que como cooperativa les distinguen y les identifican.

Es curioso ver como las últimas tendencias del marketing (marketing 3.0) hablan que las empresas deben ir más allá de satisfacer las necesidades del cliente, deben llegar a contemplar al consumidor como una persona en todas sus dimensiones, la física, la sentimental, la emocional e incluso la espiritual, y que las compañías que quieran triunfar en el futuro deberán responder a esa necesidades integrales del ser humano.

Nos encontramos con que las empresas de capital están haciendo un recorrido hacia los valores que las cooperativas tienen en su ADN desde su nacimiento, es imprescindible que el cooperativismo despierte y haga presentes estos valores y principios en su forma de hacer y comportarse como empresa, porque son una parte esencial de si mismas, porque los ciudadanos lo valoraran positivamente y porque es un elemento diferencial de sus competidores.

Hay que tener el valor para distinguirse en el mercado y en la sociedad por la explicitación permanente de los principios y valores cooperativos.

Dirección

Calle El Bachiller 6, 2
46010 Valencia

Teléfono

+ 34 963 626 359

Email

inmerco@inmerco.com

Linkedin 1389654839 linkedin circle gray

Encontrarás información de INMERCO y a su equipo en Linkedin.

Twitter

También nos encontrarás en Twitter.

Política de Privacidad

Folleto Proceso Mejora del Clima

 

Asociados con

tsa2
Inventa Logo

cooplexityinstitute logo M

logosumar